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Fibromialgia

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Tratamiento Fibromialgia Madrid

La fibromialgia es un síndrome caracterizado por la presencia de dolor crónico en diferentes puntos del cuerpo. La palabra fibromialgia significa dolor en los músculos y en el tejido fibroso (ligamentos y tendones). La fibromialgia se caracteriza por dolor musculo-esquelético generalizado y sensación dolorosa a la presión en unos puntos específicos (puntos dolorosos). Este dolor se parece al originado en las articulaciones pero no es una enfermedad articular.

Los criterios diagnósticos exigen la presencia de dolor en al menos 11 de 18 puntos previamente definidos. Sin embargo, lo habitual es que el paciente sienta dolor generalizado no limitado a esos "puntos gatillo". Suele acompañarse de fatiga crónica y tensión muscular. Además suele presentarse con numerosos síntomas psiquiátricos como dificultad para dormir, ansiedad, irritabilidad, dificultades de concentración, disminución del estado de ánimo, etc.

La fibromialgia se acompaña de intenso malestar y sufrimiento por parte de quien la padece y de los que le rodean, que ven con desesperanza cómo su familiar no puede mantener una actividad mínima, necesitando detenerse cada poco tiempo aquejado de cansancio y dolor. Es por tanto una enfermedad altamente incapacitante que requiere un tratamiento integral.

En nuestra consulta ofrecemos una aproximación integral al tratamiento de la fibromialgia. En términos generales, la intervención más satisfactoria para quienes padecen fibromialgia combina un tratamiento farmacológico y un abordaje psicoterapéutico. El tratamiento farmacológico es complejo y se tiende a la prescripción de múltiples fármacos que con cierta frecuencia pueden interaccionar entre sí y generar efectos adversos que complicarán la evolución de la enfermedad. Estos medicamentos pueden asociarse a mejorías iniciales transitorias que terminan por desaparecer y que llegarán a interferir aún más con el funcionamiento de la persona con fibromialgia. Por estos motivos el tratamiento farmacológico de la fibromialgia precisa ser controlado por un especialista. Es importante que la medicación sea eficaz, pero también segura. El abordaje psicoterapéutico cognitivo conductual es igualmente recomendable, y puede ir acompañado de otras intervenciones psicoterapéuticas en función de la situación de cada una de las personas que aquejan fibromialgia. Por ejemplo, puede resultar muy eficaz la intervención relacional, mejorando las relaciones en el seno de la familia.

Causas de la Fibromialgia

Las causas de la fibromialgia son desconocidas. Se ha discutido mucho sobre el origen de la fibromialgia y de su posible origen psicosomático. No se han encontrado hasta la fecha de forma incuestionable lesiones estructurales en las zonas afectadas y todos los hallazgos están en relación a los sistemas de neurotransmisión implicados en los trastornos de ansiedad y depresión.

Ciertos factores pueden estar relacionados con esta dolencia; así la fibromialgia se ha relacionado con:

  • Acontecimientos estresantes o traumáticos, como accidentes automovilísticos
  • Dificultades en la vinculación y las relaciones interpersonales
  • Lesiones recurrentes
  • Malestares o dolencias
  • Ciertas enfermedades.
No obstante, la fibromialgia puede aparecer sin que se presente ninguno de estos factores. Algunos investigadores sostienen que el origen de la fibromialgia pudiera ser genético. Los genes pueden hacer que una persona sienta una intensa reacción de dolor ante estímulos que otras personas no consideran dolorosos.

¿Quién padece Fibromialgia?

Se estima que la fibromialgia afecta al 5% de la población española, y a 5 millones de personas en los Estados Unidos. Entre el 80% y el 90% de las personas diagnosticadas de fibromialgia son mujeres. Sin embargo, los hombres y los niños también pueden padecer esta dolencia. La mayoría de los casos se diagnostican en la edad adulta.

La fibromialgia se diagnostica más frecuentemente en individuos que padecen ciertas enfermedades, entre las que se incluyen:

  • Artritis reumatoide
  • Lupus eritematoso sistémico (comúnmente llamado lupus)
  • Espondilitis anquilosante (artritis espinal).
Las mujeres que tienen a un familiar con fibromialgia tienen mayor predisposición a padecer de fibromialgia.

Diagnóstico de la Fibromialgia

El diagnóstico de fibromialgia implica descartar en primer lugar la presencia de otras enfermedades, como artritis reumatoide, artrosis, espondiloartropatías, etc. que requieren un tratamiento diferente. Una serie de pruebas de laboratorio son imprescindibles para diagnosticar otras patologías que pudieran estar presentes, como hipotiroidismo o anemia.

Tratamiento de la Fibromialgia

El tratamiento de la fibromialgia debe ser integrado en un equipo formado por médicos especialistas en psicofarmacología y psicoterapeutas con formación en psicoterapia cognitivo-conductual. El tratamiento de la fibromialgia debe englobar tres aspectos fundamentales:

  • Tratamiento farmacológico
  • Tratamiento psicoterapéutico
  • Ejercicio

Tratamiento de la Fibromialgia. Farmacología

El tratamiento farmacológico para la fibromialgia ha avanzado mucho en los últimos años, con diversas líneas de tratamiento eficaces y seguras. Existen diversos tipos de fármacos utilizados para la fibromialgia:

  • Analgésicos: Diversos estudios han demostrado la eficacia de los Antiinflamatorios en el tratamiento de la fibromialgia. Últimamente se están utilizando fármacos opiáceos como el tramadol. El uso de estos potentes fármacos puede tener un efecto beneficioso al comienzo del tratamiento pero es más dudoso que se mantenga a largo plazo. Además la experiencia clínica nos demuestra que pueden ser objeto de abuso y dependencia y que su uso mantenido puede aumentar la apatía, la tristeza y el cansancio.
  • Antidepresivos: Los antidepresivos son fármacos que aumentan la disponibilidad de neurotransmisores en la sinapsis neuronal. Estos neurotransmisores son fundamentalmente la serotonina y la noradrenalina. Por tanto, los antidepresivos aumentan la serotonina y la noradrenalina, y se sabe que ambos están implicados en los circuitos cerebrales que regulan la percepción del dolor. Recientemente disponemos en España de la duloxetina, antidepresivo que actúa sobre ambos neurotransmisores y que ha demostrado eficacia en fibromialgia tanto asociado a depresión como en ausencia de esta. La duloxetina y otros antidepresivos actúan también mejorando los síntomas de ansiedad y depresión asociados a la fibromialgia.
  • Antiepilépticos: Los fármacos antiepilépticos son muy eficaces en el control del dolor neuropático por su efecto modulador de la transmisión del impulso doloroso. Recientemente se está utilizando pregabalina para el control del dolor en la fibromialgia. Además este fármaco está indicado en el tratamiento de la ansiedad por lo que es muy útil para aliviar los síntomas de este trastorno cuando se presentan en la persona que padece fibromialgia.

Tratamiento de la Fibromialgia. Psicoterapia

El tratamiento psicoterapéutico es tan importante como el farmacológico en el manejo de la fibromialgia. El tratamiento puede resultar ineficaz si no va acompañado de un tratamiento psicológico de orientación cognitivo-conductual que vaya dirigido a aumentar la capacidad funcional del paciente. Mediante el aprendizaje y aplicación de determinadas pautas de afrontamiento, manejo de situaciones de estrés, técnicas de relajación, etc. el paciente con fibromialgia conseguirá mejorar su funcionalidad y por tanto su vida diaria. El tratamiento psicoterapéutico de la fibromialgia debe ser intensivo, con un gran compromiso por parte del paciente tanto en la asistencia a las sesiones como en la realización de las tareas que se programen. Solo así se lograrán los objetivos planteados en la psicoterapia.

Tratamiento de la Fibromialgia. Ejercicio

El ejercicio físico es la tercera pieza clave en el tratamiento de la fibromialgia. Debe ser un ejercicio programado, mantenido y aeróbico. Se evitarán ejercicios pesados y aburridos y se recomiendan aquellos que resulte puedan resultar divertidos. No es recomendable la realización de ejercicio sin un previo entrenamiento, es decir, no es recomendable caminar hoy tres horas si no es una práctica habitual; comience por pasear durante 20 minutos e incremente la intensidad progresivamente. Eso sí, realice su ejercicio todos los días, con constancia y disciplina.